Quito, 19 mayo de 2013
Las declaraciones hechas hoy en el Enlace Ciudadano en Tungurahua, por el presidente Rafael Correa respecto a desconocer la inclusión de las personas gays, lesbianas, transgénero y bisexuales en la diversidad de la familia y la posibilidad de objetar la identidad de género en las cédulas provocan malestar y decepción en los colectivos LGBT del país, más aún hechas frente a su ministra de Salud, Carina Vance, reconocida activista lésbica.
Es lamentable la percepción de la realidad que tiene el mandatario y su postura por demás ambigua, que incluso cuestionó al movimiento 14 Millones, por sus falacias conservadoras, para segundos después, hacer gala de una postura igualmente retrógrada y anacrónica, pues desconoce que en el país, pese a su postura anti derechos, ya existen familias diversas, que sin embargo, viven en condiciones de discriminación, gracias a la visión excluyente del Estado, como la manifestada por el mandatario.
El discurso presidencial vulnera los derechos de la Constitución de Montecristi, que fueron apoyados por los colectivos LGBT públicamente en agosto de 2008 -Carina Vance incluída-, debido a lo que el mandatario negó hoy: las garantías y reconocimiento de la familia en su diversidad, la no discriminación por identidad de género y el equiparar las uniones de hecho al matrimonio en derechos y garantías.
El país debe saber que desde Montecristi hasta la fecha, en 4 años, no se ha legislado respecto a estos asuntos. Es decir que lo escrito en los artículos 67 y 68 no está normado, y las personas del mismo sexo no cuentan con todas las garantías que dispone esa legislación debido a la falta de un Código Civil reformado, que adapte este derecho. La reforma al Registro Civil, que el mandatario advirtió objetar si se adapta el género en la cédula de identidad, acogía justamente ese precepto constitucional. Le recordamos al país que el 12 de febrero en pleno cierre de campaña en entrevista para Radio Pública de Ecuador, el entonces candidato Correa manifestó que no iría a negar ese cambio. Hoy dijo lo contrario.
Hasta la fecha las notarías del país en su enorme mayoría, con reestructuración judicial incluida, no cumplen con esta norma suprema y se niegan a reconocer a parejas del mismo sexo, por puro prejuicio. Y las parejas que sí están inscritas, en tanto, pasan situaciones discriminatorias en instancias públicas como el IESS, el Biess, Cancillería, y otras para obtener créditos hipotecario, hacer préstamos solidarios, obtener visas de trabajo, etc. Es la deuda de Montecristi, de los Asambleístas de PAIS y de las autoridades del gobierno de la Revolución Ciudadana.
El discurso del mandatario solo refuerza los criterios anacrónicos respecto del matrimonio igualitario, que tanto molesta a los grupos conservadores como 14 Millones a los que Correa llama de fundamentalistas, empero los reproduce de cierta forma. Ese es el discurso de la ultra derecha, en un gobernante llamado de izquierda y revolucionario. Correa ha incumplido su propio plan de Gobierno en las propuestas 16 y 19 respecto de temas de diversidad y género; y además prometidas desde 2006.
Le recordamos al mandatario que el artículo 1 de la Constitución destaca la laicicidad del Estado y el Art. 11 garantiza la no discriminación entre otras, por orientación sexual e identidad de género, que fue justamente lo que el mandatario hizo en su Enlace, al tratarnos a los LGBT como ciudadanos de segunda.
Reiteramos nuestra decepción y rechazamos esa posición del gobernante justo en momentos en que países desarrollados y otros de Latinoamérica gobernados por colegas suyos -progresistas de verdad-, han reconocido en sus legislaciones: el derecho al matrimonio igualitario o legislar a favor de la identidad de género con el fin de otorgar derechos y de ir superando situaciones de exclusión en GLBTs, sus parejas e hijos (sus familias) y de pobreza en ciudadanos transgénero, que no tienen acceso a educación, crédito y trabajo digno. ¿Esas son las políticas de inclusión, erradicación de la pobreza y de avanzada que tanto proclama el mandatario, que contó con un enorme apoyo en las urnas por parte de ciudadanos y ciudadanas LGBT?
Las reiteradas disculpas públicas del 17 de febrero a los LGBT de Correa quedan en nada con esta nueva manifestación de desconocimiento y prejuicio del gobernante, sobre todo porque cuando tuvo la oportunidad de demostrar en hechos esa disculpa, reivindicándose en acciones de inclusión afirmativa, anticipó su ratificación de los prejuicios anquilosados en su religiosidad trasladados a la discriminación desde el Estado, pues no dudamos que por esa posición, sus asambleístas y ministros actuarán en consecuencia para evitar contradecir a su líder y jefe.
IGUALDAD DE DERECHOS ¡YA!
Pamela Troya / Coordinadora General Telf: 0984086286
Iván Carrazco / Subcoordinador General Telf: 0995273614
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